Este encantador refugio, rodeado de un paisaje impresionante, te invita a disfrutar de la magia de Marruecos sin renunciar al confort y la elegancia. Cada rincón de la villa está diseñado con un estilo contemporáneo que respeta la herencia cultural local, creando así un ambiente cálido y acogedor.
La distancia de 15 km al Aeropuerto de Menara facilita la llegada y salida, lo que convierte a la Villa Domaine K Marrakech en un punto de partida perfecto para tus aventuras en la región. A pocos kilómetros, podrás sumergirte en el bullicio del zoco de Marrakesh, mientras que al regresar a la villa, te encontrarás en un remanso de paz y serenidad.
Las habitaciones en la Villa Domaine K Marrakech son un verdadero oasis de paz. Cada una ofrece amplios espacios y decoraciones que mezclan lo tradicional con lo moderno. La luz natural inunda los dormitorios, creando una atmósfera ideal para el descanso. Además, muchos de ellos cuentan con vistas espectaculares a las montañas del Atlas, añadiendo un encanto especial a tu estancia.
La experiencia gastronómica en la Villa Domaine K Marrakech es un festín para los sentidos. Desde deliciosos platos típicos de la cocina marroquí hasta opciones internacionales, cada comida se convierte en una celebración de sabores. Los amplios espacios de comedor te permiten disfrutar de tus comidas ya sea en el interior o al aire libre, rodeado de un entorno natural impresionante.